El trópico se vuelve fruta y horizonte. Rodajas de papaya coral, semillas oscuras y hojas acuáticas flotan sobre un turquesa luminoso que recuerda el agua transparente de una bahía.
La silueta triangular y la cintura alta abrazan el cuerpo con una alegría serena: fresca, jugosa y hecha para días que saben a sal y sol.


